21 septiembre, 2013

Suegras: ¿Qué Hacer Si Quiere Tomar el Control de la Boda?

brujaComienzo este post diciendo que hay suegras malas malísimas, casi de manual, y otras que son realmente encantadoras


Si tu suegra es del segundo grupo, no te molestes en leer el artículo, porque será un apoyo y no un estorbo en la organización de vuestra boda. Si pertenece al primer grupo, el de las suegrísimas, este post está hecho para ti. 


Uno de los problemas más desagradables con los que nos podemos encontrar en una boda es una suegra... una suegra que quiere tomar el control de la organización. Quiere decidir sobre todo y sobre todos: ya tiene pensado el vestido que llevarás tú, ha decidido dónde celebraréis la ceremonia y el banquete, La lista de invitados es (sólo) cosa suya, ya tiene encargadas las invitaciones antes de que anunciéis el compromiso... ¿os suena?


Pues bien, esto que ya es molesto de por sí, puede llegar a mayores si no tomas medidas. Las discusiones agrias con tu futuro cónyuge estarán servidas y la boda se convertirá en un verdadero infierno para todos, incluido para la suegra.


A continuación te daré algunos consejos que, ojo, son sólo eso, sugerencias para suavizar y controlar algunas situaciones incómodas:


Situación 1:


Tu suegra quiere decidir sobre todo, TODO, lo que tenga que ver con la boda, incluido tu vestido de novia


Soluciones:

    vestido de novia
  • Vete tú a ver vestidos de novia y elige dos o tres opciones que te gusten mucho a ti. Una vez que los tengas decididos, llévala con tu madre y tus amigas a verlos y pídele su opinión. Eso le hará sentirse útil e importante y aplacará un poco su afán controlador. Por cierto, esto también funciona para las madres.

  • Si prevés que la primera opción no funcionará en tu caso, te aconsejo que elijas el vestido definitivo y te la lleves sólo a la primera prueba. Y no te olvides de pedirle su opinión... sobre algo que ya está hecho.

  • Y si tu suegra ya es un caso perdido. Elige el vestido y no la lleves a ninguna prueba. Sácale una foto al vestido, invítala a café y pídele su parecer mientras se lo muestras... a distancia. Si se queja de que no la has tenido en cuenta, dile que para algo como el vestido de novia preferías contar con tu madre (ya sabes, apelando a que ella también es madre)... pero que te encantaría que te acompañase a elegir las flores de los centros del banquete. Y déjala que elija, claro. 

  • Esto se trata de una negociación, si ella cede, tú también deberías ceder, aunque sea en algo pequeño. Piensa en qué cosas no te importaría que ella eligiese y utilízalas como moneda de cambio.


Situación 2:


Tu suegra quiere invitar a más personas que las que teníais prevista o a las que no os apetece ver el día de vuestra boda. 


Soluciones:

  • Antes de nada, confeccionad entre los dos vuestra lista de invitados y decidid cuál es el número máximo de asistentes que queréis en la boda y a qué personas no queréis en ella. Una vez preparada, preguntadle si quiere invitar a alguien más, dándole el número de convidados que habéis dejado para sus compromisos y dejando bien claro a qué personas no vais a invitar, por mucho que se empeñe.
 
  • En caso de que el asunto se ponga feo, te sugiero que tú y tu futuro marido tengáis una conversación seria y cordial con ella, para explicarle que sois vosotros quiénes os casáis y que la lista de invitados es vuestra decisión... pero, que si quiere puede convidar a esa pareja de amigos suyos con los que pasa el verano en Gandía, porque sabéis que significaría mucho para ella, etc, etc, etc. Aunque no podáis soportar a la parejita en cuestión, pensad que es esa pequeña cesión que puede significar la paz bodil.
 
menu boda
Cede por ejemplo en un plato del menú, así será más fácil
  • Si la cosa llega a mayores, te aconsejo que ambos amenacéis con hacer una boda íntima, con la excusa de que así no habrá problemas con los invitados. Eso suele funcionar bastante bien, porque la posibilidad de no haya boda a lo grande suele disuadir a la mayoría de las suegras de seguir intentando invitar a todo el vecindario ;)


Situación 3:


Ella se presenta vestida de blanco de pies a cabeza. Sí, sí, también pasa.


Soluciones:

  • La mejor (y única) solución es déjalo estar y no te lleves un berrinche. Bastante tendrá ella con ser el hazmerreír de la boda... y encima su metedura de pata quedará inmortalizada en vídeos y fotos. Por mucho que ella se vista de blanco, la novia eres tú.

  • Tampoco se lo señales al novio, ya lo harán otros por ti. Y será consciente de la mala intención implícita de su mamá en llevar un traje blanco a la boda, no lo dudes.
 
  • Si tomas la decisión de afearle el comportamiento en público, acabarás quedando tú como la mala de la película. Si no dices nada, la que hará un papelón será ella.


Situación 4:


Tu suegra quiere que os caséis por la Iglesia y vosotros preferís hacerlo por lo civil.


Soluciones:

    Boda religiosa
  • Hablad los dos con ella y dejad bien claro vuestros deseos y el porqué de vuestra decisión. Eso sí, contadle lo bonita y personal que será la ceremonia, el lugar tan fantástico que habéis elegido para el banquete... y negociad
 
  • Pedidle ayuda tu chico y tú con algún preparativo que sepáis que ella adora, como compensación. Eso aplacará algo los ánimos.

  • Y, si no, la amenaza de la boda íntima siempre funciona :)


baile nupcial
Al final, lo que importa de verdad, es vuestra felicidad
Estas son sólo alguna de las situaciones en las que te puedes ver si tu suegra decide hacerte la vida difícil. En cualquier caso, te recomiendo que reflexiones acerca de los motivos de su comportamiento; casi todo el mundo tiene una razón para hacer cosas que pueden parecer malvadas o incomprensibles. Intenta entender a tu suegra y, quién sabe, quizás llegues a quererla.


Piensa que una suegra sólo hace la vida imposible a una pareja cuando se lo permiten. Una buena comunicación y comprensión entre los dos hará que vuestra unión sea inquebrantable, de hecho, estos pequeños sinsabores os acercarán aún más. Ya sabes, si hay tormenta a la vista, ponte a cubierto y deja que escampe, al final sale el sol.








2 comentarios:

  1. Tengo una amiga que se casó hace unos quince o dieciséis años, y los suegros se presentaron a pasar una semana al mismo hotel donde pasaron la luna de miel. ¡Durante la luna de miel!
    Tal como suena.

    Desde entonces, los suegros no solo no ganaron una hija, sino que perdieron un hijo. Y un nieto. Hace años que no se hablan...

    Vaya cuadro, ¿no?

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    Respuestas
    1. ¡Tremendo! Me imagino lo que pensaron tu amiga y su marido cuando viesen aparecer a los suegros... lo que dices, perdieron a una hija y a un hijo.

      Gracias por compartir la situación, Nuria.

      Saludos

      Eliminar

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